Caer para levantarse, no es caer

Los Linces cayeron en Málaga ante los Corsairs (13-9) y suman su cuarta derrota seguida. Ni el pundonor de Jairo Camacho, el único componente del ataque que sobresalió, ni el excelso partido de la defensa, que no concedió ni un sólo punto (los 2 touchdowns del equipo malagueño vinieron por “turnovers” [pérdidas de balón del ataque]), pudieron evitar que los Sevilla Linces perdieran un partido que, en todo momento, parecían tener controlado.

Aunque los puestos de playoffs parecen ser una quimera, aún quedan 2 partidos de liga; los sevillanos necesitan ganar ambos y esperar que Corsairs no gane ningún partido más, o que El Puerto Seagulls no gane 2 partidos.

Con playoffs o sin ellos, en la victoria o en la derrota, los Sevilla Linces aún tienen mucho que mejorar, mucho que demostrar a sus aficionados y, sobre todo, mucho que demostrarse a sí mismos.

No hay explicación posible para lo que ocurrió el domingo en la capital malagueña, más allá de que Linces necesita tener claro qué equipo quiere ser, en años venideros, y no dejarse guiar por la euforia, a las primeras de cambio, ni por el derrotismo, en última estancia.

“La mayor gloria no está en no caer sino en levantarse cada vez que se cae”

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